Más de cien familias de las regiones del Biobío y del Maule deberán devolver las casas que recibieron luego del terremoto y posterior tsunami ocurrido el 27 de febrero de 2010.

La razón es la mala utilización de los inmuebles de acuerdo a lo establecido por el Servicio de Vivienda y Urbanismo, que prohibía el usufructo económico de las viviendas que fueron entregadas para los damnificados por el desastre natural.

De acuerdo a lo que consigna este domingo El Mercurio, la mayoría de los casos de mal uso de las viviendas se registra en las regiones del Biobío y del Maule, donde más de cien familias ignoraron la restricción.

Cabe plantear que, además, en dichas regiones es donde más viviendas se entregaron dado el epicentro del terremoto y los efectos que tuvo el tsunami en las áreas cercanas.

Fuente: 24horas.cl

Comentarios

Comentarios